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Son casi tan grandes como la palma de una mano, redonditos y ligeros, casi siempre están cubiertos con azúcar en polvo y en la mitad están rellenos de mermelada. Usualmente, cuando muerdes uno de ellos te queda la punta de la nariz algo blanca. Se trata de los Krapfen, Berliner, Ballen, Pfannkuchen, Kreppeln, … ¿Entonces cómo es que se llaman? La confusión es grande, puesto que este nombre va cambiando según el sector de Alemania en el que te encuentres: lo que la gente de Berlín llama Pfannkuchen, se llama en otros sitios Berliner. En Hessen a esto se lo llamaría Kreppel y en Baviera o Austria lo llaman Krapfen.
Aquello que tienen todos estos nombre en común es que se trata de algo redondo hecho a base de masa de levadura que luego es freída. Entonces, es algo así como la alternativa alemana a lo que otros conocen como la donut americana. Además, los Berliner, Krapfen y compañía se les llena de diferentes tipos de mermelada. Y es que también el contenido de estas dulces tentaciones varían según el lugar en el que te encuentres: en Austria es la tradicional mermelada de albaricoque, en los Krapfen de Franconia la pulpa del escaramujo y en el norte de Alemania en cambio se usa mermelada de frutilla o de ciruela.
La parte superior de estos postres es cubierto con azúcar impalpable, con una capa de azúcar o con una cubierta de chocolate. Antes, estos dulces eran muy típicos en la época de carnaval, Fasching o año nuevo. Hoy por hoy, se venden cada día del año en cualquier panadería. Con el tiempo se ha ido perdiendo esta tradición que tanta diversión traía, ya que antes una de ellas estaba llena de mostaza. Aquel que llegara a comerla, se llevaba una desagradable sensación que a otros les causaba mucha gracia. Esto ya no ocurre, mucho menos en una panadería alemana. En vez de ello, existen Berliner llenos de licor de huevo y crema de praliné.
Pero entonces, si los alemanes no pueden decidirse a escoger un solo nombre a este dulce, ¿cómo es que lo llamáis vosotros? ¿Lo habéis probado ya? Si es así, ¿con qué relleno lo prefieren? ¡Desde Rumbo Alemania y rumbo @ facebook esperamos que os aproveche!
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María Gracia Centeno Grunauer nació en la ciudad de Guayaquil, Ecuador, donde realizó su bachillerato en el instituto alemán de su ciudad. El tiempo fuera de su tierra natal ronda los 7 años.
Karin Janker viene de una pequeña ciudad cerca de Regensburg, al sur de Alemania, de dónde partió con el deseo de conocer y explorar el mundo.
Alfredo Tarre nació en Macuto, Venezuela. Emigró en el 2001 a Heidelberg, ciudad en la que comenzó sus estudios y que dejó dos años después para continuar en Berlín donde ‘infiltró’ la comunidad española.
Elias Guerrero Rodríguez Vázquez nació en Konstanza (Alemania), junto al lago del mismo nombre y en el triángulo formado por los paises Suiza, Austria y Alemania. 